Mea culpa
Cuantas veces dijimos de volvernos a ver, de volver a vernos.
Y sin embargo ya no somos nada.
Tan poco que ni me miras, me rehuyes, me apartas la mirada.
Mea culpa.
Quizá estuviese equivocada, no sé.
En ese momento decidí por los dos, y ahora eres tú quién impone el silencio por ambos.
Que pena.
Hasta Ludovico suena a veces triste, ahora que tú ya no le lloras,
ahora que no te has vuelto a parar a escucharlo como hacías conmigo.
Que pena.
Mea culpa.
Pero tampoco son reproches; fueron elecciones dependientes de un momento,
de las que ahora colean mil emociones.
Soy yo.
Yo que nunca pude o supe separarme al cien por cien del bendito pasado.
Recuerdo lo que eras en el útlimo otoño, casi como la boina gris y el corazón ardiente.
Casi... casi que no.
Bienvenido de nuevo.
Y sin embargo ya no somos nada.
Tan poco que ni me miras, me rehuyes, me apartas la mirada.
Mea culpa.
Quizá estuviese equivocada, no sé.
En ese momento decidí por los dos, y ahora eres tú quién impone el silencio por ambos.
Que pena.
Hasta Ludovico suena a veces triste, ahora que tú ya no le lloras,
ahora que no te has vuelto a parar a escucharlo como hacías conmigo.
Que pena.
Mea culpa.
Pero tampoco son reproches; fueron elecciones dependientes de un momento,
de las que ahora colean mil emociones.
Soy yo.
Yo que nunca pude o supe separarme al cien por cien del bendito pasado.
Recuerdo lo que eras en el útlimo otoño, casi como la boina gris y el corazón ardiente.
Casi... casi que no.
Bienvenido de nuevo.

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